Usualmente, asociamos la palabra museo con cierta formalidad que impone distancias y modos de comportarse, en las que priman el silencio y la discreción. Sin embargo, en el Museo Participativo de Ciencias de Buenos Aires, nada dista más de la realidad. Fundado en 1988, este espacio cultural se caracteriza por llevar adelante muestras y actividades lúdicas en las que, tal como enuncia su filosofía, está prohibido no tocar.

Quienes deseen visitar este museo deben dirigirse al Centro Cultural Recoleta, en el Nº1930 de la calle Junín. Una vez allí, pueden adentrarse en cualquiera de las varias salas temáticas que lo componen, cada una de las cuales ofrece exhibiciones interactivas que incentivan el aprendizaje a través del juego y el descubrimiento mediante la acción directa.

Por ejemplo, en Percepción Visual, grandes y chicos se encuentran ante divertidas ilusiones ópticas relacionadas con el color y el movimiento. En Mecánica, diversas exposiciones hacen uso de las leyes de la física para desafiar al espectador. Otras de las salas demuestran las aplicaciones concretas de las matemáticas en la vida cotidiana, explican el universo de la luz e invitan al visitante a experimentar con circuitos eléctricos y magnetos.

El Museo también cuenta con una Muestra Itinerante que llega hasta diversas ciudades alejadas de la capital argentina, como La Plata, Rosario, Mendoza, Neuquén, La Pampa y Salta, entre otras. De este modo, se procura que personas de todo el país tengan la oportunidad de aprender jugando.

Si llegó a Buenos Aires y busca una actividad para toda la familia, tómese un par de horas para conocer este museo interactivo, en el que la curiosidad es parte importante de la experiencia y se demuestra que las ciencias pueden ser divertidas.

Forbidden not to touch

Usually, we associate the word museum with a certain formality that imposes a distance and ways of behaving, in which silence and discretion dominate. However, in the Participatory Science Museum of Buenos Aires, nothing is further from reality. Founded in 1988, this cultural space is characterized by carrying out samples and recreational activities in which, as stated in its philosophy, it is forbidden not to touch.

Those who wish to visit this museum should go to the Recoleta Cultural Center, at No. 1930 on Junín Street. Once there, they can enter any of the several thematic rooms that compose it, each of which offers interactive exhibits that encourage learning through play and discovery through direct action.

For example, in Visual Perception, adults and children are faced with fun optical illusions related to color and movement. In Mechanics, various exhibitions make use of the laws of physics to challenge the viewer. Other rooms show the concrete applications of mathematics in everyday life, explain the universe of light and invite visitors to experiment with electrical circuits and magnets.

The Museum also has an Itinerant Exhibition that reaches several cities far from the Argentine capital, such as La Plata, Rosario, Mendoza, Neuquén, La Pampa and Salta, among others. In this way, it is sought that people from of all over the country have the opportunity to learn by playing.

If you arrived to Buenos Aires and are looking for an activity for the whole family, take a couple of hours to get to know this interactive museum, in which curiosity is an important part of the experience and its shown that science can be fun.