La aerolínea estatal Boliviana de Aviación y la Asociación Narices Frías se unieron en una alianza para acercar a las mascotas que se encuentran en refugios con las familias que las adopten. De manera solidaria, BoA traslada a los animales a sus familias adoptivas que se encuentran en diferentes departamentos y ciudades del país, en el marco de su programa de Responsabilidad Social y mediante su campaña “4 patas a bordo”.

“El convenio con Boliviana de Aviación nos ha ayudado tanto en la difusión de nuestros refugiados, para que encuentren familia, como en el traslado gratuito en sus rutas de perritos, a familias fuera del territorio cochabambino, tanto nacional como internacional. Además, nos ha permitido dar en adopción a más de 40 perritos, y lo más importante, BoA nos ha ayudado a demostrar que: el amor no se compra, se adopta”, expresó Paola Cuba, de Narices Frías.

En esta nota, les presentamos a Darla, una perrita que fue rescatada de una alcantarilla cuando tenía dos meses de edad, por voluntarios del Refugio Gamaliel Narices Frías, quienes se hicieron cargo y le prestaron todos los cuidados para su recuperación.

Narices Frías es una asociación civil sin fines de lucro, fundada en 2016, dedicada a mejorar las condiciones de vida de todos los animales, velar por el respeto y la aplicación de sus derechos. Sostiene 3 refugios en la ciudad de Cochabamba, en los que albergan a más de 300 animales. Sus necesidades básicas se cubren con dinero recaudado en actividades que realizan y con la contribución de donaciones.

Tras el desastre natural de Tiquipaya en febrero de 2018, Narices Frías rescató a más de 70 mascotas a las que alojaron en un colegio. En ese momento, el Ministerio de Obras Públicas, Servicios y Vivienda les facilitó un espacio para refugiarlas que fue bautizado como GAMALIEL, en honor al niño Gamaliel Rojas de 12 años, quien quedó atrapado al intentar salvar a su perrito. Hoy Gamaliel refugia a 87 perritos de diferentes edades.