A finales de octubre, la República Dominicana, recibe una brisa suave que acaricia la geografía isleña de este país caribeño, y con ella, llegan los primeros preparativos para la Navidad.

Un mes antes de la fiesta, la ciudad se llena de luces de colores y van apareciendo puestos callejeros donde se venden manzanas, uvas y frutas secas. Se empieza a sentir el olor de la telera en los hornos de casas y panaderías, anunciando la llegada de la noche más esperada del año.

La telera es un pan que mide aproximadamente 80 centímetros, la receta criolla se hace a base de harina, huevo, manteca y sal. En Nochebuena, se colocan las rodajas de telera junto al cerdito y la ensalada rusa, los pasteles y los pastelitos, pero no se toma como un mero trozo de pan, sino como parte de una de las tradiciones más arraigadas de los dominicanos.

Entre otras de las delicias gastronómicas navideñas, está el pudín de pan que lleva pan en lonjas o en trocitos donde se le agrega leche o crema de leche, azúcar, mantequilla pasas y canela para que quede como un bizcocho.

Las frutas secas, las manzanas, las uvas y los coquitos junto a las golosinas también están entre los favoritos de la mesa; sin embargo el ingrediente del que más se jactan los dominicanos es de su alegría, pues entre una de sus tradiciones están “los aguinaldos” que consisten en juntarse con los amigos e ir cantando villancicos navideños de casa en casa, interpretados a ritmo de tambora, güira y acordeón; las personas que cantan para estas fechas son recibidas con júbilo por los vecinos que les brindan té de jengibre, chocolate caliente, café, galletas, pan y golosinas.

Una fiesta donde confluyen la alegría caribeña, la fe y la amistad. Ser parte de todo ello es posible si viajamos a ese destino en BoA, la línea aérea oficial de Bolivia.

A mix of
Caribbean flavors

In late October, the Dominican Republic receives a gentle breeze that caresses the island’s geography in this Caribbean country, and with it, the first preparations for Christmas arrive.

A month before the party, the city is filled with colored lights and street stalls appear selling apples, grapes and dried fruit. You begin to feel the smell of the telera in home ovens and bakeries, announcing the arrival of the most awaited night of the year.

Telera is bread that measures approximately 80 centimeters; the Creole recipe is made with flour, egg, butter and salt. On Christmas Eve, telera slices are placed next to the piglet and Russian salad, cakes and pastries, but it is not taken as a mere piece of bread, but as part of one of the most deeply rooted traditions of Dominicans.

Among other Christmas delights, there is bread pudding that carries bread in slices or in pieces where you add milk or cream, sugar, butter, raisins and cinnamon to make it look like a sponge cake.

Dried fruits, apples, grapes and coquitos along with sweets are also among the favorites at the table; However, the ingredient that most Dominicans boast of is their joy, because among one of their traditions are “aguinaldos” which consist of getting together with friends and singing Christmas carols from house to house, played at the rhythm of a tambora, güira and accordion; the people who sing on these dates are greeted with joy by neighbors who offer them ginger tea, hot chocolate, coffee, cookies, bread and sweets.

A party where Caribbean joy, faith and friendship come together. Being part of all this is possible if we travel to that destination in BoA, the official Bolivian airline.