San Ignacio de Moxos, situada en el departamento del Beni, es poseedora no sólo de una gran belleza natural por hallarse en el corazón del bosque amazónico denominado Simena (Monte Grande), sino además porque es rica en cultura y tradiciones, como por ejemplo su principal festividad denominada Ichapekene Piesta, declarada Patrimonio Cultural del Estado Plurinacional de Bolivia, y reconocida también por la Unesco, que la incluyó en la lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

Está situada a 90 kilómetros al oeste de Trinidad, capital del departamento de Beni, y cuenta con 12.000 habitantes, los mismos que son herederos y custodios de ese rico patrimonio cultural.

Denominada también “Capital folclórica del Beni”, San Ignacio de Moxos es asimismo “Capital Espiritual de las Misiones de Cono Sur Sudamericano”, debido a la fuerte presencia evangelizadora en la región de la orden Jesuítica. Iniciadores del arte barroco, expresado en la música, principalmente, así como en la pintura y arquitectura, matizadas por la cultura local. Se destaca por poseer más de 8.000 folios de partituras de música barroca de la época colonial, que los nativos conservaron celosamente y que aún hoy en día, agrupaciones como el Ensamble de Moxos interpreta en festivales dentro y fuera de país.

Este rico acervo se completa con sus festividades, las mismas que son un reflejo del sincretismo cultural, como ser el Ichapekene Piesta Inasianuana que se realiza cada año desde julio hasta agosto. Dicha festividad se inaugura con la tala y recepción del palo ensebao a cargo del Cabildo Indígena y se cierra con la festividad de San Lorenzo Mártir.

La cúspide de la Ichapekene Piesta comienza el 30 de julio, víspera que recuerda la muerte y ascensión de San Ignacio de Loyola, fundador de la Compañía de Jesús, y culmina el 2 de agosto. En estos días los conjuntos folclóricos compuestos por músicos y danzarines bailan luciendo sus trajes típicos multicolores que representan la cosmovisión mojeña, al son de melodías nativas o taquiraris. Este evento cultural, religioso y espiritual muestra la cultura viva del antiguo Gran Moxos, parte de la región Amazónica de Bolivia.

 

The cultural wealth
of San Ignacio de Moxos

San Ignacio de Moxos, located in the department of Beni, is not only of great natural beauty because it is located in the heart of the Amazon forest called Simena (Monte Grande), but also because it is rich in culture and traditions, such as its main festival known as Ichapekene Piesta, declared Cultural Heritage of the Plurinational State of Bolivia, and also recognized by Unesco, which included it in the list of Intangible Cultural Heritage of Humanity.

Is located 90 kilometers west of Trinidad, capital of the department of Beni, and has 12,000 inhabitants, the same who are heirs and custodians of this rich cultural heritage.

Also called “Folk Capital of Beni”, San Ignacio de Moxos is also known as the “Spiritual Capital of the South American South Cone Missions”, due to the strong evangelizing presence of the Jesuit order in the region. Initiators of Baroque art, expressed in music, mainly, as well as in painting and architecture, nuanced by local culture. It stands out for possessing more than 8,000 folios of baroque music scores from the colonial era, which the natives jealously preserved and which even today, groups such as the Ensemble de Moxos interpret in festivals both inside and outside the country.

This rich collection is completed with its festivities, the same ones that are a reflection of the cultural syncretism, such as Ichapekene Piesta Inasianuana that takes place every year from July to August. This festivity is inaugurated with the felling and reception of the palo ensebao by the Indigenous Cabildo and ends with the festivity of San Lorenzo Mártir.

The peak of the Ichapekene Piesta begins on July 30, the eve that recalls the death and ascension of Saint Ignatius of Loyola, founder of the Society of Jesus, and ends on August 2. On these days, folkloric ensembles composed of musicians and dancers dance wearing their multicolored typical costumes that represent the Mojean worldview, to the sound of native melodies or taquiraris. This cultural, religious and spiritual event shows the living culture of the ancient Gran Moxos, part of the Amazonian region of Bolivia.